Menos reclamaciones por pedidos mal hechos
La mayoría de reclamaciones de un fabricante a medida no nacen en fábrica, sino en el pedido: una medida mal tomada, una opción incompatible, un accesorio olvidado. Se evitan haciendo imposible pedir lo que no se puede fabricar y enseñando al cliente lo que pide antes de confirmarlo.
Los pedidos mal hechos se reducen con tres medidas: reglas que impiden combinaciones imposibles, una imagen o un 3D que el cliente comprueba antes de aceptar, y un documento con todas las medidas y opciones que firma o aprueba. Cada reclamación evitada ahorra portes, piezas y tiempo.

Las causas más habituales
- Medidas que no se pueden fabricar o que no caben en el hueco.
- Opciones incompatibles entre sí.
- Accesorios obligatorios que nadie pidió.
- Datos tecleados mal al pasar el pedido.
- El cliente esperaba otra cosa de lo que pidió.
Cómo se evitan
Cómo medirlo
Clasifique las reclamaciones de los últimos meses por causa. Las que nacen en el pedido son las que un configurador elimina; las de fabricación o transporte necesitan otras medidas.
Preguntas frecuentes
¿El cliente tiene que aprobar la configuración?
Puede hacerlo: la hoja de oferta lleva imagen y ficha, y su aceptación queda registrada.
¿Y si el error está en la medida que toma el instalador?
El configurador no mide la obra, pero puede pedir las medidas de referencia y avisar de valores raros.
¿Sirve para recambios?
Sí: elegir el recambio por modelo y medida evita enviar piezas que no encajan.
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